La terminología de las
enfermedades neurodegenerativas se ha realizado a la inversa del orden natural.
Se han denominado a las manifestaciones clínicas del deterioro cognitivo en las
personas mayores con nombres de enfermedades que se han visto en autopsias.
Nomenclaturas en la enfermedad de Alzheimer
Así, al
cuadro clínico de pérdida gradual de la memoria con desorientación y
dificultades progresivas en lenguaje, capacidades visuoespaciales y
planificación se asoció a la probabilidad de tener una autopsia con los cambios
neuropatológicos de enfermedad de Alzheimer (CNPEA). Progresivamente y por
simplificación, se pasó a definir como enfermedad de Alzheimer a lo que en
realidad es un síndrome clínico que viene determinado por la disfunción focal
de la corteza cerebral y no por la anatomía patológica específica que lo
produce. Hoy en día, se recomienda denominar al cuadro
clínico de deterioro cognitivo con predominio amnésico como Síndrome Clínico
Alzheimer (SCA). Sigue vinculándose un epónimo neuropatológico con un cuadro
clínico que puede ser debido a varias enfermedades degenerativas.
Ya desde
hace tiempo sabemos que los cerebros ancianos enfermos son complejos: no suelen
tener una sola enfermedad y suelen presentar cargas lesionales variables y con
alteraciones vasculares cerebrales asociadas. Esto se intuye en la clínica. Las
manifestaciones clínicas en los ancianos son muy variables. Hay personas con un
curso clínico muy gradual y muy focalizado en alteraciones en la memoria
episódica y hay otros con un curso muy rápido. Los hay con manifestaciones
conductuales prominentes, con crisis epilépticas y con alteraciones motoras.
Que todo fuese atribuible a la misma patología era cuestionable. También nos
encontramos con una respuesta a la medicación bastante variable.
ETEL, patología no Alzheimer
Recientemente, se ha publicado un documento de consenso
proponiendo una terminología y clasificación de una patología no Alzheimer
encontrada con relativa frecuencia en ancianos y que clínicamente se manifiesta
con un SCA. El término en inglés responde al acrónimo LATE (grafismo similar a
la palabra inglesa de tarde/tardío) y que en castellano podría traducirse como
encefalopatía TDP-43 relacionada con la edad y predominantemente límbica
(ETEL).
TDP-43 es
un acrónimo de una proteína predominantemente intranuclear denominada proteína
de 43 kDa unida al ADN y de respuesta de transactivación. Sus funciones no
están claramente establecidas, pero se encarga de unirse al ADN nuclear durante
los procesos de transcripción. Esta proteína está relacionada con la respuesta
de transactivación nuclear del virus HIV para su replicación intracelular.
Desde 2008 se identificaron depósitos intraneuronales y gliales de esta
proteína en relación con las demencias frontotemporales y la esclerosis lateral
amiotrófica. Esta proteína sufre también procesos de hiperfosforilación y de
formación de filamentos helicoidales, como la proteína tau. Se desconoce cómo
esta agregación es tóxica para las neuronas y por qué ocurre. Igual que ocurre
con la proteína tau, la
proteína TDP-43 también presenta una transmisión priónica entre neuronas.
En el documento de consenso, los autores estiman que alrededor
de 15-20% de las personas que sufren un SCA por encima de los 80 años tendrán
patología no-Alzheimer y que ésta sería predominantemente del tipo ETEL.
Clínicamente sería muy difícil predecir que paciente tiene un deterioro cognitivo
debido a EA o a TDP-43. Los casos ETEL tenderían a presentar un declive
cognitivo más lento. De igual forma, aquellas personas con CNPEA y ETEL
tendrían un curso clínico más rápido y mayor frecuencia de
agitación-agresividad.
Por el momento no hay ningún biomarcador específico de ETEL.
Habrá que ver cómo se comportan los marcadores generales de neurodegeneración y
también ver el impacto de la copatología Alzheimer en estos casos.
Esto tendría su importancia, sobre todo de cara a ensayos
clínicos sobre todo si van dirigidos contra la patología Alzheimer. Además, la
coincidencia de las 2 patologías puede hacer que la respuesta al tratamiento
sea subóptima. También abre la puerta a valorar terapias no dirigidas
específicamente contra un tipo determinado de enfermedad, sino a los mecanismos
comunes de la neurodegeneración como pueden ser los mecanismos inflamatorios,
de procesos de oxido-reducción y vasculares.
En
conclusión, se trata de un paso más para caracterizar las enfermedades
neurodegenerativas asociadas al envejecimiento. Afirmar
que la patología Alzheimer no es la exclusiva causante de deterioro cognitivo
en los ancianos y que debemos pensar en ETEL en cuadros clínicos de progresión
lenta o muy rápida o con una pobre respuesta a las medicaciones anti-Alzheimer
actuales.
Bibliografía
Nelson
PT, Dickson DW, Trojanowski JQ, et al. Limbic-predominant age-related TDP-43
encephalopathy (LATE): consensus working group report. Brain. 2019. pii:
awz099. doi: 10.1093/brain/awz099.

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